Violencia "de Género": reflexiones y posibles soluciones


La Organización de las Naciones Unidas y la Unión Europea se han embarcado en una iniciativa global y plurianual dirigida a erradicar cualquier forma de violencia contra las mujeres y sus hijos: la Spotlight Initiative.  España, como país de la UE, está llevando a cabo intensas iniciativas mediáticas para la sensibilización (y erradicación) respecto a la violencia de género, aunque en este país este fenómeno no es nuevo ni parece que se haya agravado en los últimos años. Sin pretender restarle ni un ápice de importancia, España no parece ser un país especialmente afectado (comparativamente con otros países o con décadas anteriores) sino que, al menos según algunas fuentes, es uno de los países en los que las mujeres se pueden sentir más seguras y respetadas.

https://www.elmundo.es/espana/2018/12/31/5c2a03f021efa0c25a8b45f4.html
https://psicologiaymente.com/social/paises-con-mas-violencia-genero

 Homo homini lupus 

"Menos lobos": ni siguiera los machos alfa son tan agresivos como los pintan
Las siguientes cifras quizá sirvan para situar el asunto en perspectiva en cuanto a su magnitud relativa; en España la cifra oficial de víctimas mortales de este tipo particular de violencia fue de 47 mujeres en todo el 2018. Ese mismo año, en el mismo país, la cifra de víctimas mortales debidas a accidentes de tráfico fue de 1180 personas (a lo que habría que sumar las miles de lesiones graves). Es decir, que por cada una de las víctimas mortales por violencia de género (vergonzosas y evitables) hay unas 25 por accidentes de tráfico (aparentemente asumibles). Dado que la cifra de automóviles -tipo turismo- en circulación -real- en el país debe ser comparable a la de varones mayores de edad, podría decirse (abusando de las estadísticas, que para eso sirven) que un automóvil es de media unas 25 veces "más letal"  que un varón adulto cualquiera (de media, claro). Por supuesto, resulta absurdo hacer tales comparaciones, ¿no?

El Hombre es bueno por naturaleza
Jean Jacques Rousseau

Pero por si fueran pocas, a las víctimas por accidente deberían sumarse las muertes prematuras debidas a las emisiones tóxicas de los automóviles ( 5000 al año en toda Europa solo por el diésel). 
Estas cifras no cambian el hecho de que seamos muy pocos los que abogamos -racionalmente- por un transporte urbano libre de automóviles particulares y sí muchos los que se escandalizan y reaccionan visceralmente frente a las noticias relacionadas con la violencia "machista", en buena parte empujados emocionalmente por la avalancha de noticias escabrosas y detalladas con las que los medios nos mantienen "informados".
http://www.dgt.es/es/prensa/notas-de-prensa/2018/20180712-en-2017-fallecieron-1830-personas-en-accidente-de-trafico.shtml

Cabría agregar que la repetición machacona de consignas no hace mucho por alejarnos de la ignorancia
Pero por pequeña que sea la cifra comparativamente con otras, no deja de avergonzarnos que a día de hoy se produzcan víctimas, abusos y agresiones de esta índole. Mujeres y hombres coincidimos en nuestra preocupación por el problema de la violencia de género; sin embargo, no parecen llevarse a cabo verdaderos esfuerzos por comprender el fenómeno y sus variadas causas. Es cierto que no es fácil determinar cuales son sus principales mecanismos y conexiones entre éstos, (que además pueden ser muy distintas de un país a otro) pero quizá debería intentarse comprender antes de aportar "soluciones" poco meditadas, potencialmente inútiles o incluso (como muchas malas soluciones) germen de nuevos problemas o empeoramiento de otros previamente existentes.


La importancia de las palabras
Pero primero lo primero. ¿A qué se refieren con Violencia de Género? Al parecer se está confundiendo la violencia de género, que es un término mucho más amplio de lo que se deduce de su uso en los medios, con el de violencia contra la mujer. Pero no parece que las confusiones terminen en esta cuestión de términos.
La violencia contra la mujer (a menudo los medios se refieren a esta como violencia machista) abarcaría las violaciones, abusos sexuales, verbales, ofensas, castigos, etc. y también algunas tradiciones como la ablación del clítoris practicada aún en algunas culturas, o la imposición del matrimonio a niñas.



Por desgracia, no podemos negar que el Ser Humano tiene una faceta o vertiente potencialmente violenta, y si se producen las condiciones "adecuadas" la violencia puede aflorar o agravarse. En un post anterior (Cómo pacificar al Homo Violentus) se expusieron algunas de estas condiciones-factores, que si se "controlaran" podrían contener y reducir drásticamente la agresividad: pues si bien puede considerarse consustancial con el ser humano, no tiene por qué ser aceptable más que un grado mínimo, muy "rebajado".

El matrimonio, si bien hasta cierto punto útil y necesario, probablemente ha causado también mucho malestar. Demasiado a menudo los celos (justificados o no) y el adulterio han sido causa de violencia y desenlaces trágicos.

En cuanto a la violencia "machista", éste es un término mucho más específico que el de violencia de género, pues se refiere a la ejercida por los machos contra las hembras, excluyendo la de los machos entre sí (que no es poca), así como la de las hembras contra los machos (que pasaría más desapercibida o sería ignorada) o la de hembras contra hembras (de la que no hay datos aún, pues las víctimas de parejas lesbianas no suelen denunciar).

El término violencia doméstica, en cambio, abarcaría la que se produce entre parejas homosexuales (gays y lesbianas) y padres o madres contra hijos e hijas, pero la campaña en cuestión se centra en la violencia de hombres contra las mujeres y sus hijos, en lugar de abordar el asunto desde alguna óptica más amplia.

Amor versus violencia
Hace décadas se sospechaba que el neurotransmisor serotonina, involucrado en las experiencias placenteras, podría ser particularmente escaso en los individuos más violentos. Sabemos (o lo saben algunos científicos, al menos) que en el cerebelo los centros del dolor y el placer límbicos y algunas estaciones del relevo sensorial forman parte del mismo "circuito". Cuando se estimulan los sistemas neuronales responsables del placer, se inhiben los sistemas responsables de la violencia, como si solo fuera posible uno u otro estado a la vez. Esta clase de datos y otros similares hacen sospechar que la causa última de la violencia sea la falta de placer físico.



Popularmente se dice que la falta de sexo puede fácilmente agriar el carácter (igual que el mal sexo, que resultaría inútil en cuanto a producir orgasmos y proporciona escaso placer), pero el placer no sólo consiste en sexo sino en muchas más cosas (y algunas incluso pueden casi sustituirlo, por un tiempo al menos).
Si un individuo es privado de placer durante un tiempo demasiado largo (y sobre todo si es durante su fase de desarrollo neuronal, la infancia) cabe esperar que muestre luego rasgos violentos. Es por ello que los niños maltratados se tornan de adultos demasiado frecuentemente en individuos maltratadores o violentos, por la falta de contacto humano y afecto que suele acompañar al maltrato sufrido.

Esta teoría de la falta de placer también explicaría por qué muchos soldados caen en las drogas durante las guerras, y por qué pueden o no salir de ellas al regresar a casa: el dolor emocional y la falta de placeres, crónicos durante un tiempo demasiado largo, son sustituidos por el placer artificial de la droga. Al regreso a la normalidad de la paz, si se cuenta con una vida suficientemente saludable y confortable, con amigos y familia que les apoyen afectuosamente, la adicción desaparecerá, con bastante probabilidad sin necesidad de ayuda.

Un cerebro de armas tomar
Por supuesto, algunos primates - como el homo sapiens- son más agresivos que otros. Por si fuera poco, además de primates los humanos somos un claro ejemplo de depredador, de lo que son testimonio unos ojos frontales que permiten visión estereoscópica (para calcular las distancias hasta la presa) y un potente cerebro que nos capacita para blandir con habilidad un gran palo -o espada-, o calcular automáticamente el lanzamiento de piedras -o lanzas- (además de engañar - mentir como ninguna otra especie, habilidad que ambos sexos dominan a la perfección, cada uno a su manera). Además, el hecho de que el cerebelo se defina como un cerebro "reptiliano", dispuesto en todo momento a un ataque "defensivo", quizá indica que nuestro carácter no sea eminentemente pacífico de modo habitual y generalizado.

El Homo Sapiens es otro primate potencialmente agresivo más, que como los gorilas, es poco violento si se le deja en paz

Aún es peor si estos depredadores bípedos y primates son machos. Su mayor fuerza y agresividad pudo desarrollarse por milenios, mientras la selección natural determinaba quienes eran los más "aptos" para la superviviencia de la especie (procreación). Por el bien de la tribu, probablemente eran los individuos más adaptables (es decir, los más fuertes o inteligentes o resistentes, o una combinación de las tres cosas). Los machos en algún momento empezaron a potenciar funciones específicas, retroalimentando cambios funcionales que les llevarían a ser más grandes y fuertes que las hembras (y eso a día de hoy aún no ha cambiado, aunque ya no resulte útil). Se ha de aclarar que más grandes y fuertes no se traduce en mayor agresividad, pues frecuentemente sucede más bien al contrario, si bien en caso de luchas (territoriales, por hembras u otras causas, la violencia podía manifestarse.

Ejecución por lapidación, una práctica aún vigente en algunos países para castigar ciertos delitos, aplicada más frecuentemente a mujeres adúlteras, aunque también a hombres

Con la aparición de la agricultura en tiempos "relativamente recientes", se daría un excedente que daría lugar a la especialización en oficios nuevos, aunque aún los machos más fuertes (y/o agresivos) tendrían cabida en estas nuevas civilizaciones como guerreros (incluyendo a los reyes, que eran los jefes supremos de los ejércitos). Otras veces la distinción no estaba definida y los monjes podían ser a la vez aguerridos soldados.

Es cierto -hasta cierto punto- que la agresividad es un sello distintivo del primate humano, y en especial de los individuos macho, al parecer porque los genitales y la testosterona tienen alguna relación con el asunto (o eso creíamos hasta hace poco), pero también es cierto que la educación y la civilización se oponen ¿eficazmente? a los instintos más primarios. El problema quizá surja cuando la civilización trata de reprimir en excesiva medida o de forma inadecuada los instintos (sexuales y agresivos). Curiosamente, a menudo lo hace utilizando la violencia más extrema.

Los combates de gladiadores de los juegos romanos eran a la vez un espectáculo (entretenimiento) y una exteriorización de la violencia. La sangre de los desconocidos tiene un efecto pacificador en los espectadores.

Un mundo más pacífico
La modernidad está eliminando las manifestaciones de violencia física entre los individuos, o sublimando las manifestaciones de agresividad, así como convirtiendo la guerra en un asunto de tecnología, estrategia y en última instancia políticas comerciales agresivas (con mayor o menor disimulo). En general el mundo parece menos violento pero - a la vez- se están eliminando las válvulas de escape de los "animales humanos" ante las tensiones (las respuestas biofísicas de estrés ya no sirven para luchar o huir, por ejemplo). Incluso el cerco a las manifestaciones de agresividad alcanza a los deportes, cada vez más "normalizados", aunque aún hay algunos sumamente violentos (hockey sobre hielo, algunas modalidades de lucha, la caza, etc.)  Al margen de la valoración moral de ello, es evidente que se producen unas pulsiones entre los instintos agresivos de algunos individuos y el entorno social, en el que todo ha de ser "pacífico". Sin embargo, sabemos (o deberíamos saber) que el precio de una paz "eterna" impuesta por la fuerza (coercitiva) es un estallido de violencia, tarde o temprano.
Igual que la paz no puede ser impuesta a la fuerza, no cabe esperar una no-violencia "eterna" si no se eliminan las causas últimas de tensión. Pero determinar éstas no resulta fácil.


Aplacando instintos
En otro orden de cosas (no tan distinto, en el fondo) este "inconveniente" de la represión social queda expuesto cuando observamos -desde la óptica de hoy- la época victoriana y hasta principios del siglo XIX, décadas durante las cuales la sexualidad se reprimía hasta un extremo enfermizo entre los jóvenes (y especialmente las jóvenes) de las clases sociales más acomodadas, generando en las mujeres numerosos casos de desórdenes psico-físicos, de gravedad muy variable, que fueron diagnosticados como "histeria", algo que solía empezar a curarse tras un tratamiento consistente en algunos orgasmos prescritos facultativamente, que normalmente eran inducidos mediante una hábil manipulación -manual- del médico, o mediante la ayuda mecánica de unos primitivos vibradores-consoladores. Para las más afortunadas, los balnearios más exclusivos disponían de duchas muy específicas, diseñadas para masajear la zona pélvica. Todas estas terapias se administraban bajo el más estricto protocolo médico, pues ni sería lícito prescribir otra cosa, ni se acababa de comprender del todo el persistente "malestar" de tantas solteras y viudas jóvenes..


También cabría considerar que la castidad impuesta en el sacerdocio católico a partir del siglo XII (celibato sacerdotal) podría estar tras el alto índice de abusos a menores, denunciados por las propias víctimas sólo mucho tiempo después de producirse (habiendo prescrito el delito).

El sexo,como instinto, es una energía tan potente que las normas sociales (o religiosas) deberían tratar de manejarlo con mucho más cuidado, tratando en primera instancia de comprender mejor. Sin un enfoque más flexible, parece inevitable que algunos individuos sufran las consecuencias de los desajustes, tensiones y violencia derivadas de ello. Normalmente serán los más débiles, como menores y mujeres (especialmente las que carecen de medios de subsistencia propios), aunque realmente puede ser casi cualquiera.
https://www.bbc.com/mundo/noticias-45552189
https://www.bbc.com/mundo/noticias-43254029

Instintos versus normas sociales
De igual modo, otros instintos (como desear sexo con más de una pareja -hembras o machos-) se oponen a los convencionalismos sociales y normas religiosas de las culturas predominantes. Se ha argumentado que tras este instinto promiscuo estaría el impulso de un "gen egoísta", que trata de autoreplicarse a toda costa. Desde luego, la cultura y la civilización pueden - y deben- aplacar a estos genes rebeldes cuando puedan resultar dañinos socialmente (hasta cierto punto, al menos), pero para ello deberán reconocer las paradojas de la naturaleza humana y adaptarse a ellas, ofreciendo válvulas de escape ante potenciales acumulaciones de tensión desbordables.
La "mala jugada" de un "gen egoísta"

https://en.wikipedia.org/wiki/Sperm_Wars

La agresividad, que se manifestaría en algunos casos en forma de violencia, podría sencillamente aplacarse -y no estimularse- si se supiera cómo. Quizá una forma muy efectiva sería "moderando" los conflictos y las tensiones mediante unas condiciones de vida adecuadas para ello (la siguiente cuestión: ¿cuales son esas condiciones?). Confiar en que la penalización (por dura que sea) vaya a cambiar sustancialmente algo, sea no entender en absoluto los mecanismos involucrados.

Vida doméstica y matrimonio
Por tanto, ¿cuáles podrían ser algunas de esas condiciones de vida adecuadas a la paz familiar y conyugal, inter-sexos, etc? Analicemos el asunto un poquito más de cerca, tratando de ver los posibles obstáculos.

La vida social es algo relativamente reciente en términos evolutivos, así como el matrimonio, y aún más el de "larga duración" o "hasta que la muerte los separe", cosa que además sucede cada vez más tarde (para bien y/o para mal para unos u otros/as), lo cual probablemente no se tuvo en cuenta cuando se originaron las normas sociales "sexuales" y matrimoniales aún vigentes a día de hoy.


Aunque resulta enternecedor ver a unos viejitos en actitud tan cariñosa, la cruda realidad de la mayoría de parejas suele ser otra. Cabría dudar sobre que personajes bíblicos como Moisés o Matusalén aguantaran una vida conyugal monógama, dada su supuesta extrema longevidad, "hasta que la muerte los separe"... y suponiendo aún la libido

Un ¿probable? origen etimológico de la palabra matrimonio se explicaría en este texto del siglo XIII
Ley 2: Matris y munium son dos palabras del latín de que tomó nombre matrimonio, que quiere tanto decir en romance como oficio de madre. Y la razón de por qué llaman matrimonio al casamiento y no patrimonio es esta: porque la madre sufre mayores trabajos con los hijos que no el padre, pues comoquiera que el padre los engendre, la madre sufre gran embargo con ellos mientras que los trae en el vientre, y sufre muy grandes dolores cuando ha de parir y después que son nacidos, lleva muy grandes trabajos en criarlos ella por sí misma, y además de esto, porque los hijos, mientras que son pequeños, más necesitan la ayuda de la madre que del padre. Y porque todas estas razones sobredichas caen a la madre hacer y no al padre, por ello es llamado matrimonio y no patrimonio.

(Partida Cuarta, Alfonso el Sabio, redactada entre 1256 y 1265)

Sin embargo, puede que ésta no sea más que otra interpretación errónea (aunque un error mucho más antiguo que otros), y se deba mirar aún mucho más atrás. En cualquier caso, lo interesante es la evolución del uso de matrimonium, sustituyendo el connubium de los romanos: durante siglos continuará dando nombre -y regulando- a la unión entre hombre y mujer con el fin de tener hijos legítimos y responsabilizarse de ellos.  http://etimologias.dechile.net/?matrimonio
Lo cual está muy bien, pero las religiones suele añadir exigencias adicionales que empiezan a poner las cosas verdaderamente difíciles.

Precariedad económica familiar


Históricamente ha existido algún tipo de subordinación de la mujer al hombre impuestas por tradiciones y religiones, especialmente en el ámbito doméstico-familiar. Ya no debería ser así en los países más modernos y liberados, pero aún puede darse una situación de relativa desigualdad cuando los ingresos domésticos provienen de uno sólo de los cónyuges. El dinero (o más concretamente su escasez o la dependencia que crea) añade un importante factor de tensión, siendo demasiado a menudo la causa de reiterados conflictos, ya sea porque el presupuesto no alcanza (para llevar una vida comparables a la de los vecinos), hay importantes desacuerdos sobre su administración, etc.

 ."Cuando la pobreza entra por la puerta el amor sale por la ventana"



"El amor es química, el matrimonio física y el divorcio matemáticas"
Rudo romanticismo
Mujeres y hombres se casan o juntan -normalmente- por enamoramiento mutuo, y suelen mantenerse juntos por años o décadas, ya sea responsabilidad hacia los hijos y/o el cariño y complicidad que se crean (a veces), o simplemente (u otras veces) por costumbre o porque cuesta tomar una decisión tan arriesgada y económicamente cara como una separación. Sin embargo, el enamoramiento -que suele durar hasta dos años- es un período de tiempo demasiado largo considerando que es "un estado de estupidez transitorio" (expresión acuñada por Ortega y Gaset) que inhabilita a los sujetos para tomar buenas decisiones (como no casarse, o no hacerlo con esa persona que grita demasiado o es pobre, o ambas cosas a la vez) a pesar de su -pasajero- atractivo sexual. Lo cual parece explicar que la caprichosa química del amor lleve a muchas jóvenes a escoger a machos agresivo-dominantes como padres para sus hijos (porque algo les dan que les llena). Por otro lado, parece existir una predisposición de algún tipo hacia un "exceso de amabilidad" de las mujeres-madres, que tratan de evitar el conflicto a toda costa (esto explica el famoso psicólogo canadiense Jordan Peterson), y por si fuera poco, existe un cierto malentendido de amor romántico, según el cual. "quien bien te quiere te hará sufrir", frase que también se aplica a la relación padres-hijos.
Visto lo visto, quizá criticamos muy a la ligera la tradición de algunos países que aún practican el matrimonio de conveniencia (si no es forzando a una menor). Es, otra vez, la escala de grises de la realidad

Violencia de género "invisible"

Judit decapitando a Holofernes - pintura de Artemisia Gentileshi, considerada por algunos como  una precursora del feminismo más radical. Una buena parte de sus pinturas representa a hombres decapitados o a punto de ser acuchillados por mujeres.

Dentro de las categorías de la violencia doméstica y de género se incluyen también los maltratos psicológicos (y el verbal, a veces a medio camino), que no dejan huellas en la piel (aunque sí en la psique). Tampoco queda constancia estadística de gran parte de lo no denunciado, como los posibles casos de maltrato que algunas lesbianas no se atreven a denunciar. Y aunque no se hable casi nunca de ello, también se dan casos de violencia de hembras contra varones, aunque por motivos fácilmente comprensibles los machos no suelen denunciar esto casi nunca (y cuando lo hacen suelen ser víctima de burla y no son tomados en serio). Ya saben; "los hombres son fuertes" o "los hombres no lloran"

Las burlas a los hombres que "se dejan" pegar (golpear) por sus mujeres se explican por las ideas preconcebidas anteriores, pero también porque a los maltratados físicamente se les considera pusilánimes, al no ser capaces de defenderse por sí mismos del "sexo débil". Pero es cierto que no suele ser habitual que una mujer agreda físicamente a un hombre, porque suele haber una inferioridad o igualdad física en la mayoría de casos. A esto se une el hecho de que la respuesta cerebral de mujeres y hombres ante una situación de agravio extremo es muy distinta, como sería, por ejemplo, al descubrir una infidelidad especialmente dolorosa; ellos normalmente responderán más instintivamente, dejándose llevar por la furia inmediata, mientras que ellas responderán algo más fríamente, más mentalmente (lo cual puede ser aún más peligroso).


Otras veces no se trata de una reacción sino de algo planeado, ya sea por celos, o por querer usurpar la posición familiar-social de otra mujer. Aunque la mayoría de estas situaciones de gran peligro y agresividad pueden haber pasado desapercibidos, algunas veces han quedado registrados en la historia del crimen, como es el caso de las famosas envenenadoras, que desde la antigüedad hasta nuestros días han empleado distintas plantas, extractos, venenos o medicamentos para lograr sus fines. Muchas de ellas llegaron a convertirse en asesinas en serie y otras ganaron fama y fortuna vendiendo sus "remedios" mortíferos a otras mujeres deseosas de enviudar y heredar (viudas negras)* o quitar de en medio a otras mujeres (ya fuera por celos, una ambición práctica y material, etc.) u otras personas, a veces incluso los propios hijos (filicidio), para que no estorbaran ante los nuevos planes (como una nueva relación, por ejemplo).

* No siempre el móvil del crimen era económico, pues en tiempos pasados, a menudo el envenenamiento era casi la única opción con que contaban algunas mujeres para perder de vista a sus maridos.
Las chicas son guerreras. Coz

La viuda negra Marie Bernard asesinó por envenenamiento al menos a 12 personas que se interponían entre ella y la herencia de su marido. Entre las victimas, además del marido, mató a sus padres,  los suegros,una cuñada,  una tía, su abuela, unas primas y unos vecinos (por si acaso). Tanta muerte repentina alrededor de una herencia levantó algunas sospechas.

Como podemos ver, la violencia parece estar bien distribuida; el sexo, la raza y el credo no hacen tanta discriminación en cuanto al crimen violento, después de todo.
Quizá categorizar la violencia según el género solo debería servir a fines estadísticos, en busca de confirmar conexiones de factores significativos. pero quizá no tenga mucho sentido enfocarse de forma tan específica a la hora de airear públicamente la violencia.
La pura y simple verdad raramente es pura y nunca es simple. Oscar Wilde

La finalidad de las las anteriores elucubraciones quasi aleatorias es solo sacudir un poco la imaginación para tratar de pensar un poco más allá de lo convencional. Las estrambóticas soluciones que se plantean a continuación han de ser tomadas como ejercicio de reflexión. Quizá, después de todo, de este tipo de ideas extrañas suele salir ocasionalmente alguna que otra idea útil.


Posibles "Soluciones" que deberíamos atrevernos a considerar
Aún reconociendo la dificultad de "solucionar" la violencia de género al 100%, valdrá la pena reflexionar sobre algunas ideas y "ocurrencias" que -quizá-podrían mejorar sustancialmente la situación, más allá de las comunes (igualdad, educación, facilitar las denuncias, apoyo a víctimas en fase temprana, endurecer la penalización de las agresiones, etc.) reduciendo los casos en su número y gravedad, así como "pacificando" la convivencia en general, y de las parejas y familias en particular.
Algunas soluciones se enfocan en un efecto preventivo en cuanto a evitar la violencia doméstica o de pareja, mientras que otras tratan de reducir el daño sobre la pareja o los hijos.

a) Informar a las futuras parejas.sobre los "riesgos" de la convivencia prolongada (o de por vida), así como de los riesgos particulares de la pareja en particular.
Esta "solución" me parece tan evidente como imagino que les parecerá bizarra a muchos de los lectores. Hoy será algo más difícil de implementar en cuanto a que muchas parejas (la mayoría?) conviven sin haberse casado, aunque aún es frecuente casarse cuando se decide formar una familia.
La idea podría ser algo así como disponer de unos test de personalidad (y aptidud?) que se contestan tanto por cada uno sobre sí mismo como sobre la pareja (facilitando privacidad). De este modo puede determinarse algún "factor de riesgo", como una personalidad pasiva-agresiva, una fuerte incompatibilidad de caracteres o situaciones extremadamente complejas; detectando circunstancias que desaconsejen la convivencia. El test sería privado y no supondría renunciar al libre albedrío, pero al menos ya no podrá alegarse que "nadie les avisó".
Las agencias de búsqueda de pareja también podrían aportar un papel importante si se les aporta formación e información sobre éste aspecto concreto.
Esta "precaución" sería aún más conveniente a la hora de decidir tener hijos.

b) Facilitar al máximo el divorcio (también previamente al emparejamiento); atendiendo especialmente al aspecto económico, ya sea mediante separación de bienes (capitulaciones), como los trámites legales y disposiciones financieras.

c) Separación "por defecto", es decir, cada 5 años (por ejemplo) debería renovarse el compromiso matrimonial, y si no se hace de común acuerdo y de forma expresa, se anularía éste automáticamente. De este modo la separación sería aún más fácil en los casos de que uno de los cónyuges tenga miedo a plantear la separación a la pareja, inseguridad, etc.

d) Guarderías populares, idealmente gratuitas para las personas de menores rentas, servirían para aliviar la presión de la convivencia doméstica. Aparte de las dificultades económicas, las exigencias del cuidado de los niños más pequeños pueden suponer un incremento notable de las tensiones familiares, por lo que disponer de guarderías suficientes podría reducir éstas.

e) Planificación familiar, aconsejando y facilitando tomar medidas de control ( incluso esterilización) a partir del tercer hijo, para parejas en situación económica precaria o según los test de personalidad e inteligencia.

f) Visto bueno a las relaciones más abiertas
¿Sería posible considerar la infidelidad matrimonial, especialmente si es ocasional, como una válvula de escape? Ya se mencionó la hoy casi increíble circunstancia de la histeria provocada por una excesiva represión sexual, acentuada en Europa durante la época victoriana. Quizá estemos a punto de comprender que la monogamia de por vida de nuestra época es igual de innecesaria, al menos en una mayoría de casos.

g) Aborto legal en ciertos casos (además de violación, ciertos embarazos no deseados, antecedentes genéticos que predisponen gravemente a la violencia o graves enfermedades hereditarias,  y condiciones familiares gravemente inadecuadas).
En la década de 1990 en USA se detectó una acusada disminución en las tasas de criminalidad. Entre la muchas probables causas que se argumentaron los investigadores sociales, no se sospechó que podría deberse a la aprobación del aborto para un espectro de casos mayor, casi dos décadas antes  Pero sí lo dedujo.Steven D. Levitt, economista de la Universidad de Chicago, que lo resume así en su artículo: 
" hay una fuerte evidencia que sugiere el importante rol que juega la legalización del aborto en la explicación de la baja de las tasas durante las últimas dos décadas. La teoría destacada descansa sobre dos premisas: 1) los hijos no deseados están en mayor riesgo de caer en la delincuencia, y 2) el aborto legalizado lleva a una reducción en la cantidad de embarazos no deseados."
Es decir, que muchas mujeres no pudieron abortar porque era ilegal y no tenían medios económicos, por lo que no cuidaron convenientemente de sus hijos, que normalmente tampoco conocerían a los padres. Las relaciones causa-efecto no siempre son tan evidentes como creemos que deberían ser.

h) Renta básica universal, que evite -o al menos minimice- dramas económicos, que tan a menudo repercuten en tensiones familiares e incluso desenlaces trágicos. En cualquier caso, esta renta básica será finalmente inevitable, pues en realidad es la forma más económica -y simple- de combatir una creciente pobreza extrema y de tensión social.

i) Proteger el derecho a una vivienda para todos los ciudadanos, incluidos los varones "acusados" de infidelidad, que muy frecuentemente son "expulsados" de su hogar, a pesar de lo cual continúan estando obligados a mantener a su ex-pareja e hijos.
Por supuesto, lo ideal sería que también se diseñaran y aplicaran mecanismos legales y fiscales para evitar la especulación inmobiliaria

j) Medidas contra el hacinamiento. El tamaño (de la vivienda) importa, por lo que se debería facilitar legalmente una vivienda con superficie y habitaciones suficientes en relación al tamaño de la familia.

k) Barrios y entorno más verdes. Como se mencionaba también en el post anterior sobre la violencia humana (Homo Violentus), se ha comprobado que la vegetación y las zonas verdes son factores que reducen el estrés, y por tanto la violencia. Además el ruido del tráfico, que puede ser especialmente estresante, depende en primer lugar del diseño (anterior a la presencia de los automóviles, en muchos casos) de los núcleos urbanos. Las zonas peatonales y manzanas cerradas al tráfico son por tanto una medida eficaz ya no solo para descontaminar, sino para pacificar.

l) Semanas laborales de 25 ó 30 horas máximo. Las jornadas de trabajo de 8 horas (más en la práctica) no sólo son un importante factor causante de las altas cifras de desempleo, sino que impiden disfrutar de una vida privada y familiar sanas (cuando se desea hacerlo, cuando los hijos son pequeños, etc.). A las largas jornadas se ha de sumar el tiempo del descanso de mediodía  de las jornadas partidas, que son las más habituales en el sector privado. Por tanto, una sustancial reducción de las jornadas no sólo mejoraría las cifras económicas, sino también supondría una mejora de la calidad de vida, facilitando la conciliación de la vida familiar y laboral.

m) Cohousing y urbanismo más humano. El cohousing es un concepto de viviendas de apartamentos o casas adosadas que facilitan una vida comunitaria más enriquecedora al compartirse entre los propietarios algunos espacios comunes (además de un jardín, huerto, zona de juegos y deportiva, puede tratarse de un salón-comedor mucho más grande que el de cada vivienda, o una zona de esparcimiento más informal o polivalente). Este concepto más social también puede ser impulsado por los municipios y ciudades mediante un urbanismo más humano, que dedique más espacio a las personas (y las bicicletas) que a los automóviles. Ya sea mediante el cohousing o un urbanismo más sensible, se facilita que los niños puedan jugar en un entorno más seguro, por lo que pueden pasar más tiempo fuera de casa, aliviando así a los padres de la exigencia de una continua vigilancia o de la presencia en el hogar.

n) Huertos urbanos El verde calma, y si además se mejora la dieta con algo de fruta y verdura ecológica, mejor aún (como se expone en el siguiente punto). Además, el ejercicio y la oxigenación suponen también un bálsamo.

ñ) Dieta más sana.  Menos azúcar, menos carne, menos comida chatarra; más frutas y verduras. La educación y la mejora de la oferta alimentaria tienen un potencial poco explorado de pacificar a las personas, lo cual tendrá -probablemente- un  mayor efecto en las personas más agresivas y violentas.

o) Coto al alcohol. Deberíamos plantearnos -al menos- si no estamos siendo demasiado generosos al considerar al alcohol como menos dañino que otras drogas duras. Además, el consumo de alcohol no sólo puede ser un grave problema para el propio bebedor, sino para los que se encuentran en su compañía o se cruzan con él.
Desde que se empezó a controlar con mayor severidad la tasa de alcohol de los conductores se han reducido sustancialmente los accidentes automovilisticos, incluyendo los atropellos urbanos. Una reducción en el consumo doméstico podría ser un factor de reducción de las manifestaciones violentas, y podría producirse paulatinamente si se educa y fiscaliza en consecuencia, como se ha logrado con el tabaco en buena medida.

Continuará
(posiblemente)

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